Año nuevo, vida nueva.



No quería escribir el último artículo del año sin que pareciese una despedida, pero en cierto modo lo es. Aunque no un para siempre, la cantidad de caldos en los que estoy metido me impiden llegar a todo con la dedicación que se merece cada uno.

Por un lado, la cita semanal con Grupo Pues me ha cambiado, me ha animado a trabajar por otras metas, ha despertado y ayudado a dar forma a proyectos durmientes que en infinitas charlas con mis queridos Martín y Julián y Juanjo han ido materializándose en expeduca, mi proyecto personal sobre experimentación, educación, aprendizaje y nuevas tecnologías para escolares. Ya habrán visto, lectores sagaces, que últimamente mis artículos cojean de esos temas y podrán ver como varios de ellos se han publicado simultáneamente en ambos blogs.

Por otro lado, la decidida estrategia de desprestigio, acoso y derribo de la Educación Pública me ha hecho plantarme, decir basta y pasar a la acción. Hay líneas rojas que no deben cruzarse jamás, pero inexplicablemente, el actual gobierno de la nación se ha embarcado en una voraz espiral destructiva que parece no tener final. Los ciudadanos debemos dar ese paso adelante que demuestre que no todo vale para salvar a la banca y a los banqueros. Desde mi particular visión del mundo, pocas cosas me importan tanto como la educación de mis hijas, de modo que si hay que reunirse, crear plataformas, manifestarse y hacerse oir, adelante.

Ya les decía que esto no es un adiós (aunque suene a ello). He de confesarles que me lo paso tan bién escribiéndoles mis batallitas que he decidido no marcarme periodicidad alguna, de modo que cuando tenga algo interesante que contarles (y tiempo para trabajarlo) aquí me tendrán de nuevo.

Para finalizar, no voy a felicitarles el nuevo año. Dejémonos de tonterías. Les deseo un par de bofetadas de mano abierta en la conciencia. Les deseo un despertar reivindicativo ante la realidad que se nos viene encima. Deseo que reciban un gesto amable que resulte contagioso, que les anime a ser mejores, a relajar el ceño, a vernos como un equipo. Seguro que nos va mejor.

Gracias por estar ahí (y por decirle NO al señor Wert).



Un comentario to “Año nuevo, vida nueva.”

  1. El Faro dice:

    Gracias a ti Mickimo, Grupo Pues ha sido, es y será tu casa. Se que hablo en nombre de todos cuando digo que es un placer tenerte en nuestras filas. Hasta pronto!!!

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