La tele de Superman.

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Y es que el tipo de los calzoncillos coloraos puede presumir de una vista prodigiosa. En más de un sentido nos haría falta su agudeza visual para sacar jugo a las cajas tontas que tenemos y las que vendrán. Tomen asiento, que despegamos…

Bendita evolución. Nos ha colocado los ojos en el mismo plano, separados lo justo y necesario (según narices) para que cada uno le pase al cerebro prácticamente la misma imágen. Esa sutil distancia propicia el milagro visual de la tercera dimensión. Al contrario de otros animales (por ejemplo el simpático conejo) que tienen los ojos muy separados y en ángulo con el hocico. Ellos están preparados para un campo de visión mucho más amplio (alerta ante predadores) pero a cambio, para fijarse en lo que tienen delante deben girar la cabeza tipo partido de tenis.

Volviendo a los primates más (¡ejém!) evolucionados, disponer de visión estereoscópica es la leche. Tenemos un campo de visión amplio, apreciamos la profundidad de los objetos y un número muy abundante de colores. ¡Qué suerte!. Y gracias a las pantallas panorámicas, podemos disfrutar de bodrios televisivos en alta definición. Se nota que hemos evolucionado un güebo.

Es importante el tema panorámico, ya que al tener los ojos dispuestos horizontalmente, una imágen de aspecto cuadrado (teles antiguas) deja parte del campo visual sin cubrir. Al proyectar imágenes panorámicas, el campo visual se llena, creando una mayor inmersión en la escena y redundando en una experiencia más completa. Está claro que un telediario no es un buen ejemplo, pero imagínense Ben-Hur mutilada para entrar en formato cuadrado. Nos perdemos toda la gracia. En el siguiente video podrán escuchar a los grandes del celuloide hablar del formato panorámico. No tiene desperdicio:

Como ya hemos calentado un poquito, nos metemos en harina con la definición de imágen. Es una de las medidas básicas para hablar de la calidad. Cuantos más puntos individuales tenga una imagen, con mayor detalle se mostrará. Se han definido varios estándares de resolución en televisión, conocidos simplemente por el número de lineas que componian la imagen:

  • SD (definición estándar), que agrupa a todos las resoluciones de la era previa a la imagen digital. Podemos encontrar desde las vetustas 200 líneas, pasando por 480 hasta las 576.
  • HD (alta definición), que comienza con las 720 líneas y llega a las 1080.
  • 4K (el futuro), en el que se define la resolución fijándose en las columnas, ya que según el aspecto de la imágen (más o menos panorámica) puede tener distintas líneas. Como podrán haber intuido, está en el entorno de las 4.000 columnas.
  • UHDV (ultraalta definición), que aunque solo la menciono por fardar, es una auténtica monstruosidad de más de 7 mil y pico x 4 mil y pico puntos. Para hacernos a la idea, tomen 16 pantallas 1080 y la suma les daría una sola UHDV. Para nacidos en Kripton y experimentos que se les ocurren a los japoneses.

De nuevo en la Tierra, vamos a llegar al meollo del artículo. El márketing se ha encargado de que solo se hable de las distancias recomendadas para el visionado en función del tamaño del televisor. Debido a criterios puramente comerciales, se acuñó el término HD-ready para las televisiones que físicamente tenían (del entorno de) 720 líneas. Y para calificar la excelencia se les ocurrió el famoso Full-HD para las que daban 1080 líneas. En realidad, ambos sistemas son de alta definición y ambos pueden mostrar todo tipo de resoluciones SD (explicadas anteriormente), llegando a las de 1080. De hecho, la truñoTDT que tenemos en nuestro país, emite algunos canales en alta definición y son 720 líneas. Me explicaré:

Si tomamos un ligero estudio completamente sesgado, he podido comprobar que la distancia media de visionado del personal a mi alrededor ronda los 3 metros. Para poder apreciar en todo su esplendor una emisión/BluRay/MKV/consola con 1080 líneas de resolución, deberíamos contar con una televisión de no menos de 55 pulgadas (mejor tirando a 60). Por debajo de ese tamaño, a esa distancia necesitamos de nuevo las retinas del de los calzones coloraos para apreciar diferencias entre dos teles (de por ejemplo 40″), una con 720 líneas y otra con 1080. En la madre de todas las webs de video, AVSforum, encontrarán muchos gráficos que les ayudarán a ver si han matado moscas a cañonazos, es decir, gastaron un pastizal en televisiones 1080 (Full-HD) de 32″, que deberían ver a menos de 2 metros para apreciar la calidad que proporciona ese millar de líneas.

Como la mayoría de uso de sus teles se destinarán a programas emitidos con resolución estandar o como mucho 720 líneas, las distancias pueden fácilmente aumentarse en un 50% sin pérdida de calidad. En definitiva, la mayoría de quienes compraron televisores Full-HD de 42″ o menos, no habrían notado la diferencia si les hubieran instalado en su lugar uno HD-Ready. Bueno, sí, en el bolsillo…

Dejamos al margen de todas estas recomendaciones otros parámetros como la calidad propia del panel que equipe su televisor, la tecnología que lo sustente (Plasma, LED, LCD) y los Hertzios a los que se muestren las imágenes. Todo suma para conseguir el esperado resultado de una imagen nítida y vibrante. Ocurre del mismo modo en fotografía, la calidad de una cámara de fotos ya no está solo en relación directa con sus megapíxeles, sino que forma un trío con su sensor óptico y su circuitería de procesado.

Les dejo con la famosa demo Oceanic Life, la que se utiliza en los corrillos interneteros para ver si tu nueva tele es de todo-a-100 y si tu reproductor tiene lo que hay que tener para mostrar sin tirones este infierno subacuático de 40 mb por segundo. Disfrutenlo:



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