Al aire libre

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ka-uve¡¡Hoy es el día!! Esto es lo que digo cuando me decido, por fin, a hacer algo que, normalmente, siempre dejo para mañana. Desde hacía tiempo tenía pendiente escribir aquí, era algo que tenía que hacer porque así se lo dije a EL FARO, y así lo escuche yo cuando se lo estaba diciendo. En ese mismo momento, cuando yo mismo, que era el que lo estaba pronunciando, lo escuchaba con mi voz, paso de ser un comentario intrascendente, a convertirse en algo que me perseguía y que frecuentemente tenía en mente.

Tchaikovsky dijo, “No hay mayor reto para el hombre que enfrentarse a un papel en blanco”. Así es. A pesar de llevar tiempo queriendo colaborar con la revista, nunca encontraba algo que realmente considerara relevante sobre lo que escribir. Al hacer referencia a una cita de un compositor de música ya empiezo a dar pistas sobre lo que iré escribiendo, y digo “iré”, en futuro, y así me comprometo a que esta firma no sea la última. ¡¡Mira, otro compromiso adquirido, así, sin darme cuenta, #aloloco!!! Me ha salido una frase tan de twitter que el # (¿sostenido?) era necesario.

Y es que no hay mejor manera que despedir el verano escuchando un concierto al aire libre del gusto del ese concierto del primer domingo de septiembre. Despedir el verano no era por el calendario, que se despide cuando lo diga el cielo y se llene de nubes sino porque mientras escuchábamos los giros klezmer, el ritmo incesante o el talento del grupo, el cuerpo se quedaba “pajaríco” en el patio de Castel-Ruiz y había que echar la vista atrás para recordar la última vez que sentí frio en los últimos meses, ni me acordaba, así que septiembre me ha dado directamente, sin avisar.

Ya van varias pistas, concierto, música, klezmer, ritmo, “pajarico”, Castel-Ruiz… Nos acercamos cada vez más al objeto del artículo, y sin embargo, y con mucha pena, nos alejamos de donde deberían celebrarse estos conciertos en Tudela, el teatro de nuestra ciudad. Efectivamente, el concierto programado el domingo 2 de septiembre como parte del día Europeo de las Juderías, en Tudela, tuvo la calidad de un espectáculo para el Gaztambide, o si lo comparamos con lo que hubo el día anterior a este concierto, en el propio teatro, véase la programación, no diré el nombre, mucha más.

Espectáculo espectacular. Trio. Clarinete, Clarinete Bajo y acordeón. Música Judía centro-europea. Pasión. Emoción. Humor. Si todos estos ingredientes los agitas bien y pones unas gotitas de talento concentrado obtienes como resultado Trivium Klezmer. Los que estuvimos, poquitos, seguro que salimos de allí con la sensación de haber pasado un rato fantástico, nos emocionamos, sonreímos, nos reímos a carcajadas, tuvimos el corazón en un puño en muchos momentos y nos falto poco para ponernos a bailar. Gozamos muchísimo.

– Un grupo de Huesca, – ¿de Huescáàáà?, – Sí, sí, de Huesca.

El acordeonista, genial, ritmo con precisión, de ese que no te das cuenta pero te hace disfrutar. Clarinetista Bajo, un rol importantísimo, efectos sonoros, melodías, bajos, dúos, improvisaciones en mi mayor… “Chapeau”. Y el CLARINETISTA. Lo pongo con mayúsculas porque lo merece. Hizo cosas con el instrumento que están al alcance de muy pocos (lo digo por experiencia), improvisaciones infinitas, melodías desenfrenadas, registros sonoros sin fin, humor… y todo esto, todos ellos, con una sonrisa de oreja a oreja contagiosa de principio a fin. Un ensemble fantástico, de nivel, con capacidad de comunicación artística, vamos, lo que se llama “Carne de Escenario” ¡¡¡Da gusto!!!

Todo esto a 0€. Un precio que nos encanta en Tudela. Se podía colaborar comprando un CD a un precio de 10€. No es caro y contribuyes. -¿Contribuyes? ¿A qué? – Hombre, los músicos cobrarán su caché, el precio de su espectáculo, está claro, de ese dinero es de donde comemos los artistas, y de lo que sacas con la venta de los CD ofreces la posibilidad de que el proyecto tenga posibilidades económicas de seguir. Todo esto que digo, en forma de parodia, no es porque no lo sepamos, es obvio que sí lo sabemos, sería una falta de respecto pensar que vosotros, los que estáis leyendo estas líneas no lo sabéis, lo que pasa es que a veces se nos olvida, y ahora en los tiempos en los que el sufrimiento de la cultura esta en boca de todos, el que pueda, y solo el que pueda, aportar es una bendición que nos bendice a todos, a los artistas y a los espectadores.

El articulo que empezaba hablando de música se ha contaminado, una vez más, parece inevitable en los últimos años que todo de lo que hablamos termine contaminado por la “polución” ésta, que por desgracia, empieza a estropear los pulmones de los que todavía respiramos.

En definitiva, Trivium Klezmer, geniales, una forma fantástica de adentrarse en la música judía, divertirse y emocionarse que aconsejo. Si los veis por ahí, ¡¡¡DISFRUTADLOS!!!



Un comentario to “Al aire libre”

  1. Miguel Angel dice:

    Con mucho gusto he leido tu artículo. Rebosa energía y entusiasmo. Como una vez dijo un amigo común, esto de escribir y exponerte públicamente a que otras personas te lean, te da un empujón de difícil explicación pero que engancha y enriquece a partes iguales.
    Enhorabuena por ese paso al frente y por lanzarte sobre la hoja en blanco.
    Un cordial saludo.
    Miguel Angel.

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