Arduino, DIY.


Quedan ustedes avisados, este artículo destila feromonas geek por todos los poros. Ya conocen lo que se dice de la cabra y el monte, y nosotros no somos muy distintos. No tenemos bastante con consumir cacharrería, necesitamos ir más allá y experimentar con nuestras propias creaciones. Esta debió ser (o parecida) la llamada que sintieron hace unos años una panda de colegas (geeks, por supuesto, solo hay que verles el careto) que en algún arrebato místico decidieron ponerse manos a la obra.

El hijo se llama Arduino, una monada de plaquita que cabe en la palma de la mano. Al principio asusta pero te haces con ella en 10 minutos. Consta de un pequeño y sencillo procesador, unos pocos KB de memoria RAM y abundantes entradas y salidas digitales y analógicas. Con esto se pueden hacer virguerías de tal calibre que ni se imaginan. Les pondré una buena selección al final del artículo para que alucinen, pero por ahora no se me despisten con la explicación.

A esta plaquita de bajo coste se le pueden conectar bombillas, leds, motores, paneles luminosos… la lista es interminable. Después, gracias a un estupendo entorno de programación, relativamente sencillo de utilizar, nuestra creatividad e ingenio harán el resto.

Antes de Arduino, programar microcontroladores similares requería invertir tiempo en el aprendizaje de los integrados y del lenguaje de programación asociado, adquirir componentes más caros y seguramente, pagar royalties al fabricante a la hora de distribuir o vender los proyectos que se hubiesen desarrollado. La idea fundamental que llevó a fundar Arduino fue la de la libertad. Los componentes de Arduino se pueden encontrar en tiendas de electrónica y electricidad sin problemas. Es más, los esquemas de montaje están disponibles para cualquiera que le eche ganas y quiera construirse su propia placa. También el entorno de programación es un desarrollos libre. Estos señores han conseguido revolucionar el mundo de la electrónica recreativa y educativa en 6 años. Se organizan competiciones, seminarios, cursos, clubs, quedadas… por todo el mundo. Hay miles de sitios web donde aprender, compartir e intercambiar programas y proyectos. Personalmente me gustan mucho Taller Arduino, Arduteka, Brikogeek, Txapuzas, Cortocircuito, …  Arduino es el anillo único que ha reunido en la misma mesa a entusiastas de la electrónica de toda condición. Y no he hablado todavía de las posibilidades educativas, merece capítulo aparte: desde un simple circuito con un diodo LED a simular el comportamiento de un semáforo, una instalación domótica casera, la barrera de un parking o un paso a nivel. Todo ello sobre una mesa, y en pocos minutos. Antes de que de nadie empiece a morderse las uñas, les invito a ver la prueba de concepto y luego seguimos…

Retomando el asunto (no se apuren, para el final les reservo más videos guays) no solo es muy sencillo comenzar a experimentar y emocionarnos con nuestro primer montaj, es que la comunidad arduinera en internet es tan numerosa que encontrarán esquemas y guías para todos los niveles. En cuanto al entorno de programación (IDE para los colegas) es muy asequible y aunque no hayan tenido contacto directo con lenguajes de programación, resulta sencillo ir aprendiendo las estructuras mientras construimos los esquemas de iniciación. Pero no se me pongan nerviosos, ya que un grupo de artistas se ha propuesto simplificar al máximo (y vaya si lo han conseguido) la programación de las plaquitas, utilizando una herramienta nacida del MIT (suspiro) llamada Scratch y para la que reservo un artículo próximo. Baste decir que Scratch ayuda al duo creatividad+imaginación a disfrutar sin fin a base de apilar unos bloques tipo Turtle Art (para el OLPC, ¿recuerdan?). Pues bien, estos hachas del laboratorio del Citilab en Cornellá han añadido funciones extras a algunos bloques de modo que se puede interactuar con la placa Arduino desde Scratch. Al invento le han llamado S4A (Scratch for Arduino) y si por sí solo el gato maravilla era la bomba, las posibilidades que añade el control de Arduino me marean.

Ya tienen ustedes suficiente teoría por hoy. No se si habré conseguido contagiarles mi entusiasmo, espero que al menos les haya resultado entretenido. Les dejo una pequeña selección de proyectos que aunque les puedan resultar complicados, son perfectamente posibles de llevar a cabo con un poco de práctica y tesón:

http://www.youtube.com/watch?v=VMOUeVu4CUE&feature=player_detailpage

Para despedirme, un vistazo a la que será la próxima creación del universo Arduino, Lottie Lemon:

¿Hace falta que les diga que quiero uno?…

Tengan cuidado, aprender engancha.



Un comentario to “Arduino, DIY.”

  1. jose antonio dice:

    Para flipar en colores. No sabía nada de esto; hasta ahora. Este espacio es algo así como la divulgación científica de Eduardo Punset llevada a la electrónica y explicada para torpes. Ojo que nadie se me moleste, hablo por mi. Guay lo del cochecito dirigidi por mando a distancia -si lo pillo yo en los ochenta. Bueno, aún estoy a tiempo y tampoco soy tan mayor…- y el cubo led, muy visual. Ni comparar, como dices, con el gatito
    miau, miau de piñón fijo…

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